lunes, 15 de abril de 2013


PROST
100 VINOS MEXICANOS
          Ya les había comentado que mi papá hace vino, pues el pasado 1, 2 y 3 de Marzo me escapé de Guadalajara un rato para ir a Querétaro a ayudar a mi papá en varios eventos de vino. 
            El viernes 1ero saliendo de la escuela me fui en carro con unos primos a Querétaro era la primera vez que hacíamos eso. La carretera parecía infinita, moría de ganas de ver a mi papá. Paramos muy poco nos urgía llegar; ya al entrar a la ciudad nos perdimos gracias a Dios uno de mis primos traía celular con internet y pusimos el GPS y llegamos muy rápido. Quedamos con nuestros papás de vernos a las 7 en la Contra (que es una tienda de vinos que trata de impulsar el vino mexicano y también hay una aquí en Guadalajara). Los señores no llegaban nosotros comíamos ansias, enojadísimos porque nos habían plantado y después de una hora y media llegan los papás y todo se puso de color rosa. Comimos, platicamos, y tomamos (con medida); no era una noche de trabajo, sino una noche de encuentro.
            El sábado 2 me desperté a las 6 de la mañana, me alisté y baje a desayunar con todos. Al parecer media Ensenada (mi ciudad natal) se había quedado en el mismo hotel y me tocó saludarlos. Ya a las 10 estábamos en el viñedo La Redonda, que es uno de los más viejos de México, teníamos que  poner el puesto, acomodarlo, limpiar copas, lo de siempre. A las 12 en punto empezó a llegar gente pero como si estuvieran regalando algo. En fin, no podía creer que en verdad había tanta gente se triplico la cantidad de personas del año pasado. Serví, caté, reí, me enojé; porque siempre están las típicas personas que solo quieren emborracharse en vez de probar, que te insultan por la cantidad de vino que les das y les tienes que explicar que solo es una muestra. El día se acabó padrísimo excedimos ventas y tuvimos que pedir que nos enviaran más vino para el día siguiente.
            El domingo 3 otra vez me desperté a las 6 am, me alisté, pero solo baje a tomarme un café, ya que nos querían llevar a desayunar a un lugar donde venden tacos de cabeza; terminando de desayunar nos fuimos al evento, pero nadie se quería ir porque significaba qué después de ahí no nos veríamos por bastante tiempo. La despedida fue difícil y lo más triste es que no podía dejar de repetir en mi cabeza: “Tenemos para dar a degustar 4 botellas pero si quieres probar este (señalando al Nebbiolo) tendrás que comprar una copa, el primero se llama Selección de Barricas es una mezcla donde predomina la uva Cariñena…, el segundo se llama Colección de Parcela es una mezcla donde predomina la uva Tempranillo…, el tercero…”.

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